La Noche Verde de Miami
Por Pablo J. Gasc
Al parecer lo único que tienen los Heat es a los tres mejores jugadores que hay; Lebron James, Dwayne Wade y Chris Bosh. Pero tres jugadores no hacen un equipo. Lo de los Celtics de Boston ha sido una cátedra. No sólo de buen juego, estrategia, individualidades, sino que de esfuerzo. De convicción. De ganas. Hace unas semanas nadie, me incluyo entre esas personas, daba nada por este equipo gastado, viejo, sin oportunidades. Hoy la historia es diferente. Al final los Celtics se impusieron en el American Airlines Arena por 94-90 dejando la serie cargada a su favor 3-2. 
Lo de anoche debe contar entre las malas presentaciones de los Heat. Esas noches que quisieran no tener que recordar. Una noche negra, o mejor dicho verde. Empezaron con energía. Seguros. Compenetrados. Chris Bosh regreso en gloria y majestad, y en cinco minutos anotó y agarró rebotes. Por unos instantes, los Heat se vieron compactos, metidos en el partido. Pero eso no duro mucho y al final ni los 30 puntos de Lebron James, ni los 27 de Dwayne Wade pudieron detener la determinación de los visitantes.
Si bien es cierto al principio del partido los Celtics se vieron atrapados, sin puntería, imprecisos, sin embargo poco a poco fueron alcanzando su nivel. Kevin Garnett se inscribió en el libro con 26 puntos y 11 rebotes mientras que Rajon Rondo lo hizo con 13 asistencias. Paul Pierce. Paul Pierce, quien por minutos pareció que nada le salía, en un pestañeo de Lebron James se anotó con tres puntos en los segundos finales que podríamos decir fueron lapidarios para los Heat. Pero así son los grandes, aparecen cuando más se les necesita.
Pero esta historia no empezó anoche. No apareció de repente. No fue un acto de magia. Ya en el segundo encuentro de la serie de siete podríamos haber previsto lo que se venía. Los Heat se impusieron como locales 115-111, pero les costó. Rondo, en un juego magistral, Pierce, Allen y compañía obligaron el tiempo extra y en los segundos finales el estratego Doc Rivers casi logró la misión.
Así se fueron de vuelta a casa, al TD Garden, en desventaja de 2-0, pero luego de lo vivido, regresaron convencidos de que podían ganarle a los Heat, y así fue. El viernes pasado se quedaron con el juego por 101-91 y luego el domingo por 93-91. Pero no sólo resolvieron. No ganaron con lo justo. Lo hicieron con solvencia y autoridad.
Ahora, la balanza está a favor de los de Boston y las críticas no han dejado de caer sobre Erik Spoelstra por lo que al parecer, es un equipo que juega sin rumbo, a la deriva, a lo que venga. Dependiendo de las genialidades de sus estrellas y con una banca que poco y nada a aportado. Si los Heat quieren quedarse con la serie, tendrán que hacer un esfuerzo mayúsculo en Boston. Re ordenarse y lo más importante, empezar finalmente a jugar como equipo.
Posted on June 7, 2012, in Articles, Articulos, Blog, Deportes, NBA, Sports and tagged boston, boston celtics, celtics, garnett, lebron, lebron james, miami, nba, playoffs, rondo. Bookmark the permalink. Leave a Comment.
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