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HORARIO DEL TORNEO COPA MIAMI TENIS 2012
VamosTV informa desde la redacción por Mauricio Paiz
Viernes 30 de Noviembre, 2012
7:00pm: John Isner vs. Juan Carlos Ferrero
8:30pm: Nicolás Almagro vs. Alejandro Falla
Sábado 1 de Diciembre, 2012
5:00pm: Ganador de John Isner vs. Juan Carlos Ferrero jugará contra Andy Murray
6:30pm: Ganador de Nicolás Almagro vs. Alejandro Falla jugará contra Andy Roddick
Domingo 2 de Diciembre, 2012
5:00pm: Final en la Cancha Estadio
7:00pm: Presentación de Trofeos en la Cancha Estadio
Les recordamos sintonizar el programa “Solo Tenis” en TVC Deportes en México los Miércoles 18:30 hrs y Sábado 7:30 hrs.
Donovan Solano de los Miami Marlins
Donovan Solano, novato colombiano, habla de su experiencia en Grandes Ligas, con el equipo de Miami Marlins
Miami cerca de la cima
Por Pablo J. Gasc
Una vez más la ciudad de Miami estuvo de fiesta. La capital del sol celebró en grande ya que su equipo está solo a un paso de lograr su ansiada meta, gracias a su triunfo por 104-98 ante los Thunder de Oklahoma City. 
Si la historia y las estadísticas sirven de algo, podríamos decir que hasta la fecha ningún equipo ha podido ser campeón luego de estar 3-1 en el marcador. Los Thunder deben estar pensando en eso en estos momentos mientras revisan una y otra vez lo sucedido anoche. En un momento tuvieron todo a su favor, pero lo dejaron escapar.
La escuadra de Miami comenzó tibia. No encontraban su ritmo, y a medida que transcurrían los minutos los visitantes tomaban ventaja. Hasta ahí no se veían los pilares locales. No estaban en nada. Tiraban melones y por supuesto, estos no entraban en la canasta. Así se fueron a los camarines en desventaja, molestos consigo mismos, incómodos. El American Airlines Arena rugía con pocas ganas.
Pero las segundas partes suelen traernos sorpresas, y una vez más, Lebron James se puso el equipo al hombro y salió a dar cátedra. Al final del encuentro, James contaba con 26 anotaciones, una más que su socio Wade, quien también hizo lo suyo.
Pero si bien es cierto los tres grandes de Miami son trascendentales a la hora de mover al equipo, en los momentos importantes suelen aparecer otros jugadores que por esfuerzo logran inscribirse también como héroes, y ese es el caso de Mario Chalmers, quien tuvo una gran noche anotando 25 refrescantes puntos, ya que siempre vinieron cuando más se les necesitaban.
Kevin Durand trató por todos los lados de llevar a su equipo a una situación menos complicada pero no pudo. Westbrook hizo lo suyo anotándose 43 puntos y en un momento logró dejar el marcador igualado a 90, pero tampoco fue suficiente.
La verdad es que la ventaja está cargada para el lado de los locales, ya que el quinto juego será en Miami. Pero mi madre decía que no hay que limpiarse la boca antes de comer. Los juegos hay que jugarlos. Oklahoma City ha demostrado ser un buen equipo, por algo llegaron a la final. Scott Brooks ha hecho un gran trabajo con estos jóvenes llenos de ilusiones y quién sabe si aún le queden conejos por sacar del sombrero.
El nuevo Carlos Zambrano
Octavio Sequera.- Miami, Florida
El 14 de septiembre del 2008, Carlos Zambrano se convirtió en el tercer lanzador venezolano en completar un No Hit No Run, en el béisbol de Grandes Ligas, tras dejar sin imparables a los Astros de Houston, en el marco de la victoria de los Cachorros de Chicago 5 carreras por cero. En los años siguientes, la carrera del pelotero, ha tenido altos y bajos, pero hoy en día, el serpentinero luce con mucha madurez, vistiendo la camiseta de Miami Marlins. “Gracias a Dios, llegaron las victorias, muy oportunas, por cierto. Simplemente trato de hacer mi trabajo, la misión es salir al montículo y cumplir con lo que esta gente me paga, que es ganar juego. Las cosas pasan por una razón, no he tenido la oportunidad de ganar más juegos, a pesar de haber lanzado bien, pero igualmente estoy contento con la actuación que he tenido”. 
Luego de ser seleccionado tres veces al Juego de Estrellas, y en igual número de ocasiones, considerado al premio CY Young de la Liga Nacional, su llegada a los Marlins, causó gran impacto. “Desde que empezó el Spring Training, hay un incentivo para una mejor preparación, por eso me he enfocado en mejorar el acondicionamiento de mi brazo, el récord, puede decir una cosa, pero yo creo en lo que mi condición física me dice, gracias a Dios, eso está funcionando y me ayuda a mejorar en mis actuaciones”. Después de un inicio lento, en términos ofensivos, el equipo de Miami, se ha apoyado en el bateo de Giancarlo Stanton y Hanley Ramírez para lograr una recuperación notable, que le permite luchar actualmente por el liderato de su división. No obstante, Zambrano afirma que la clave está en la rotación abridora. “es muy bueno, aquí somos 25 y los 25 tienen que aportar su granito de arena, no se trata de uno sólo, bien sea, Carlos Zambrano, Aníbal Sánchez, sino de los cinco que tenemos la responsabilidad de salir al montículo y hasta ahora, la fortaleza en la lomita es la que nos mantiene”.
En lo que va de temporada, el suramericano registra 56 ponches y ya completó su primer partido completo, al blanquear a los Astros de Houston. Fue su primer Shutout desde el año 2009. Sus dos victorias, en calidad de visitante, demuestran la superación y madurez que tiene como lanzador. “Las victorias en la carretera, son las más difíciles de obtener. Se requiere un esfuerzo extra, es una mentalidad distinta, cuando estas en casa tienes el apoyo de los fanáticos, cuando juegas en otro campo, tienes los abucheos de los fanáticos, es bueno ganar fuera de casa, porque así demuestras de verdad, tu calidad”. Uno de los aspectos que destaca en la personalidad de Zambrano, es su carácter y si bien en el pasado ha estado implicado en situaciones agresiva con sus antiguos compañeros de equipo, el suramericano se muestra renovado, con una actitud amena, paciente y colaboradora. “Lo más importante que traigo ha este equipo es el aspecto espiritual, yo he entendido esa parte de mi carrera, Dios me tiene aquí por una razón, aquí continuaré haciendo todo lo que Dios quiera que yo haga”.
La Noche Verde de Miami
Por Pablo J. Gasc
Al parecer lo único que tienen los Heat es a los tres mejores jugadores que hay; Lebron James, Dwayne Wade y Chris Bosh. Pero tres jugadores no hacen un equipo. Lo de los Celtics de Boston ha sido una cátedra. No sólo de buen juego, estrategia, individualidades, sino que de esfuerzo. De convicción. De ganas. Hace unas semanas nadie, me incluyo entre esas personas, daba nada por este equipo gastado, viejo, sin oportunidades. Hoy la historia es diferente. Al final los Celtics se impusieron en el American Airlines Arena por 94-90 dejando la serie cargada a su favor 3-2. 
Lo de anoche debe contar entre las malas presentaciones de los Heat. Esas noches que quisieran no tener que recordar. Una noche negra, o mejor dicho verde. Empezaron con energía. Seguros. Compenetrados. Chris Bosh regreso en gloria y majestad, y en cinco minutos anotó y agarró rebotes. Por unos instantes, los Heat se vieron compactos, metidos en el partido. Pero eso no duro mucho y al final ni los 30 puntos de Lebron James, ni los 27 de Dwayne Wade pudieron detener la determinación de los visitantes.
Si bien es cierto al principio del partido los Celtics se vieron atrapados, sin puntería, imprecisos, sin embargo poco a poco fueron alcanzando su nivel. Kevin Garnett se inscribió en el libro con 26 puntos y 11 rebotes mientras que Rajon Rondo lo hizo con 13 asistencias. Paul Pierce. Paul Pierce, quien por minutos pareció que nada le salía, en un pestañeo de Lebron James se anotó con tres puntos en los segundos finales que podríamos decir fueron lapidarios para los Heat. Pero así son los grandes, aparecen cuando más se les necesita.
Pero esta historia no empezó anoche. No apareció de repente. No fue un acto de magia. Ya en el segundo encuentro de la serie de siete podríamos haber previsto lo que se venía. Los Heat se impusieron como locales 115-111, pero les costó. Rondo, en un juego magistral, Pierce, Allen y compañía obligaron el tiempo extra y en los segundos finales el estratego Doc Rivers casi logró la misión.
Así se fueron de vuelta a casa, al TD Garden, en desventaja de 2-0, pero luego de lo vivido, regresaron convencidos de que podían ganarle a los Heat, y así fue. El viernes pasado se quedaron con el juego por 101-91 y luego el domingo por 93-91. Pero no sólo resolvieron. No ganaron con lo justo. Lo hicieron con solvencia y autoridad.
Ahora, la balanza está a favor de los de Boston y las críticas no han dejado de caer sobre Erik Spoelstra por lo que al parecer, es un equipo que juega sin rumbo, a la deriva, a lo que venga. Dependiendo de las genialidades de sus estrellas y con una banca que poco y nada a aportado. Si los Heat quieren quedarse con la serie, tendrán que hacer un esfuerzo mayúsculo en Boston. Re ordenarse y lo más importante, empezar finalmente a jugar como equipo.
Los Pacers toman ventaja
Por Pablo J. Gasc
No me cabe la menor duda que la noche del miércoles 16 de mayo, será una de esas que la fanaticada de Miami querrá olvidar cuanto antes mejor. Eso debido a que caer en el tercer juego de la serie de siete ante Indiana de visita por 94-75 es más que una simple estadística. Los Heat simplemente no pudieron. El barco hizo agua por todos lados.
La ausencia de Chris Bosh fue una cosa, pero lo de Wade fue terrible. Al final del primer cuarto no había anotado ni una sola canasta. Al final del juego, sólo se inscribió con 5. Todo un record. Algo de terror.
Pero pensar que los Heat cayeron solo por esas razones que acabo de mencionar es mezquino, una falta de respeto. Los Pacers jugaron bien. Fueron sólidos atacando y defendiendo. Fueron precisos. Roy Hibbert fue el mayor anotador de los locales con 19 puntos y 18 rebotes. Pero no fue el único, George Hill encestó 20 puntos, Danny Granger ayudó con otros 17 y David West se inscribió con 14 puntos y 9 rebotes.
En la acera del frente la cosa era diferente. Vimos un Wade perdido, impreciso, irascible. Mario Chalmers lideró a su equipo anotando 25 puntos mientras que Lebron James hizo lo que pudo anotándose con 22 puntos al final del encuentro, pero no fue suficiente.
Algo que no se puede dejar de mencionar fue el incidente entre Erik Spoelstra y Dwayne Wade. El entrenador le puso paños fríos, diciendo que “son cosas que pasan”, mientras que el número 3 se retiro a su hotel sin hacer comentarios al respecto. Spoelstra debe haber quedado preocupado, ya que lo que mostró su equipo no dejó a nadie contento y lo que se vió con Wade menos.
Por ahora, las cosas están 2-1 a favor de los pacers y el domingo juegan nuevamente de local. Los Heat, tienen tareas pendientes, sin embargo no hay que ser pesimistas, ya que en el basquetbol, y en especial en Playoffs, nada termina hasta que no canta la chicharra.
Tarde mágica en Miami
Por Pablo J. Gasc
Los diecinueve mil y algo asistentes, todos vistiendo sus camisetas blancas, celebrando, como en una gran fiesta, el nuevo premio MVP de su número 6. El tercero a la fecha. Una tarde soñada para Lebron James.
Si bien es cierto la primera mitad del encuentro fue para los visitantes, el equipo logró rearmarse y encontrar los espacios necesarios para que la segunda mitad fuese sobresaliente. De esta manera los Heat se quedaran con el primer punto de la serie ante los Indiana Pacers por 95-86. 
Puede que los nueve puntos de diferencia al final del encuentro no muestren en su plenitud el excesivo trabajo que tuvieron que hacer los jugadores locales, pero los Pacers vinieron a demostrar que no son una escuadra fácil de derrotar, y que tienen argumentos para ofrecer una digna batalla por quedarse con la serie y seguir en competencia. Los visitantes lograron durante toda la primera mitad mantener a raya a los locales quedándose con el tiempo por 48-42. Sin embargo, aún quedaba mucho partido por delante.
Por momentos, el quinteto local pareció un poco sobrepasado por Indiana y Erik Spoelstra no encontraba las soluciones en su tablero, a esa altura, los tiros de media distancia parecían ser la única salida. A esa altura, la orden para Lebron fue “no cansarse”, Y el guerrero respondió. Al final de la jornada Lebron contaba con 32 puntos, 15 rebotes y 5 asistencias en la libreta, ah, y como si fuera poco, dos robos. Wade por su parte también hizo lo suyo anotándose con 29 puntos, mientras que Chris Bosh colaboró con 15 anotaciones, lamentablemente, al final del segundo cuarto tuvo que salir del juego producto de una lesión abdominal, siendo remplazado por Ronny Turiaf.
En la escuadra visitante destacaron David West y Roy Hibbert quienes lograron anotar 17 puntos cada uno, mientras que George Hill y Darren Collison lo hicieron con 10.
Ahora, sin Bosh por quien sabe cuánto tiempo, los Heat deberán preparar una estrategia de contención y ataque prolija, ya que los Indiana Pacers dejaron claro que no dejaran ir la serie sin antes haber dado una buena pelea.
Los Heat se alzan con la Victoria
Por Pablo J. Gasc
Lo que se vió la noche del miércoles en el American Airlines Arena fue uno de esos juegos memorables. Los Miami Heat se quedaron con la serie por 4-1. Si bien la superioridad de los locales fue contundente (106-94), los Knicks no fueron un rival fácil de vencer. Ambas escuadras entraron con convicción y entregaron lo mejor se sí. Lamentablemente para Nueva York, los Heat tuvieron a sus tres estrellas jugando a un gran nivel.
La primera mitad del encuentro fue más bien cerrada, con ambas defensas jugando a gran nivel, sin embargo, la noche se comenzaba a vestir de blanco y al final se fueron al descanso con Miami ganando por 11 puntos de diferencia, 55-44.
El coach de Nueva York, Mike Woodson, colocó toda la carne que le quedaba en la parrilla, viendo por todos los medios de dar la mayor movilidad y espacios a Carmelo Anthony (35 puntos) y a Amar’e Stoudemire (14 puntos), lamentablemente para ellos eso no fue suficiente.
Ya al final del tercer cuarto de partido los Heat apabullaban a su rival 81-67, una diferencia que en el cuarto período fue imposible de disminuir para los visitantes. Claramente, una noche memorable para los fanáticos Miamenses.
Los dirigidos por Erik Spoelstra salieron a jugar con la mente fría, con claridad, precisión. Fueron letales en los momentos precisos, y contundentes a la hora de defender. Antes del encuentro, el entrenador les había remarcado a sus jugadores la necesidad de recuperar pelotas y ganar rebotes como una de las claves para alzarse con la victoria, y así hicieron. Al final, jugando más relajados, los Heat celebraron 106-94.
La estrella de la noche para los locales fue una vez más Lebron James, quien se retiró del estadio con 29 puntos en su libreta, siete asistencias y ocho rebotes. Por su parte los otros dos mosqueteros, Dwyane Wade y Chris Bosh se inscribieron con 19 puntos cada uno, mientras que Mario Chalmers lo hizo con 10.
Ahora, Miami enfrentará a los Pacers de Indiana, escuadra que viene de derrotar a los Magic the Orlando por la misma diferencia de 5 juegos a 1.
Los Knicks celebran en playoffs
Por Pablo J. Gasc
Luego de 11 años:
Por como se veían las cosas el jueves, era difícil creer que los Knicks pudieran sacar un punto en esta serie, especialmente después de haber perdido los tres primeros por una diferencia de 20 puntos por juego, sin embargo, los neoyorquinos demostraron que aún podían dar más.
Los Knicks lograron quedarse con una victoria 89-87, rompiendo así con un terrible registro de 13 juegos perdidos en la post temporada. No sólo la estrategia de su entrenador Mike Woodson hizo el milagro, sino la tenacidad y corazón de su conductor Carmelo Anthony, quien los llevó a la victoria marcando 41 puntos. Por su parte, el retornado Amare Stoudemire ayudó marcando 20 puntos y 10 rebotes.
Lo de Carmelo estuvo a la altura de una levantada épica, especialmente cuando consiguió encestar tres puntos faltando 54 segundos. Con esto, la maldición de los Knicks, que no ganaban un juego en playoffs desde el 19 de abril de 2001 cuando vencieron a los Raptors de Toronto en el tercer juego de la serie de cinco, se convertía en cosa del pasado.
Los fanáticos neoyorquinos quienes repletaron por completo el Madison Square Garden disfrutaron hasta el último segundo el sacrificio máximo de su equipo, celebrando en especial el momento en que Dwayne Wade, faltando a penas 1.6 segundos en el reloj, fallaba el tiro de tres puntos que podrían haber dado la serie a su equipo.
La decepción de los jugadores miamenses se podía ver, ya que estaban convencidos de que la victoria estaba casi en sus manos. Lamentablemente no pudieron repetir la barrida conseguida en la semifinal de la Conferencia del Este de 2005, cuando mandaron de vuelta a casa a la escuadra de Washington con las maletas vacías.
Sin embargo, si bien es cierto los Knicks se alzaron con la victoria, los 27 puntos de Lebron James no deben ser ignorados, tampoco los 22 puntos de Wade, especialmente ahora que ambos equipos regresan a Miami para dar vida al quinto encuentro.

